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Las bases de un buen embarazo |
Por
Olga Araya Céspedes.
Fotografías: Alvaro Sottovia . |
Para las diabéticas
la espera de un hijo debe ser una decisión y no una
casualidad. Aquí les contamos los por qué y
también les explicamos cuáles son las primeras
medidas a seguir si viene en camino un niño no planificado
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¿Por
qué es de tanto riesgo tener un embarazo no programado?
¿Qué problemas puede tener la guagua si su madre
ha tenido hemoglobinas glicosiladas sobre el rango normal?
Y una duda previa: ¿puedo tomar cualquier tipo de anticonceptivo?
Estas son algunas de las inquietudes de jóvenes diabéticas.
Si bien todas saben que no es recomendable embarazarse sin
planificación, el primer asunto es ¿cómo
evitarlo?
Las respuestas a estas interrogantes las entrega el ginecólogo-obstetra
Ricardo Von Mühlenbrock , formado en la Universidad de
Chile, quien trabajó por años con diabéticas
y otras embarazadas de alto riesgo en el Hospital J.J. Aguirre,
y que actualmente se desempeña en la Facultad de Medicina
de la Universidad del Desarrollo-Clínica Alemana. Asimismo,
dos de sus pacientes, nos cuentan el paso-a-paso de un embarazo
planificado.
-Doctor, ¿las diabéticas pueden usar cualquier
anticonceptivo?
-No; debe ser recetado de acuerdo a sus características.
En general, los anticonceptivos ideales para las diabéticas
son los de «barrera», como condones o diafragmas
vaginales, pero éstos no son muy bien aceptados por
las chilenas. Y además, para usarlos correctamente
lo ideal es que las pacientes conozcan muy bien su ciclo para
determinar cuáles son sus días de ovulación
y así extremar las precauciones. En segundo lugar,
se recomiendan los anticonceptivos orales que tengan microdosis,
esto es, la menor cantidad de estrógenos posible. Los
dispositivos intrauterinos, DIU, están contraindicados
porque conllevan un mayor riesgo de infecciones pelvianas
y tampoco se recomiendan en primigestas o jóvenes que
no tengan hijos.
-¿Son iguales las indicaciones para todas las diabéticas
que se embarazan?
-Hay distintos tipos de diabéticas:
1. Gestacional: es la diabética que se diagnostica
por primera vez durante el embarazo. Es de severidad variable,
de buen pronóstico y una vez resuelto el parto desaparece
la diabetes.
2. Pre-gestacional: diabetes conocida previamente a la gestación
y que puede ser tipo 1 o tipo 2.
Todas deben ser atendidas por un equipo de salud especializado
en diabéticas.
-¿Qué hay que hacer si el resultado de un test
de embarazo da positivo y la concepción ha ocurrido
sin planificarla?
-Acudir inmediatamente al ginecólogo porque lo ideal
es diagnosticar lo más precoz posible la gestación.
Una vez confirmado el embarazo, se inicia un tratamiento intensivo
que incluye mediciones muy exhaustivas y posibles cambios
en el manejo de las insulinas, para mantener las glicemias
lo más cercanas a los niveles normales. De esa forma
se evitan las malformaciones congénitas, cuyo porcentaje
de riesgo está aumentado hasta cuatro veces cuando
no hay un tratamiento precoz. Así también se
disminuye la posibilidad de aborto del primer trimestre del
embarazo.
-¿Cuáles son las primeras medidas que se deben
tomar con una embarazada diabética?
-Efectuar un chequeo completo, buscar y tratar otras patologías
concomitantes, como las infecciones vaginales y urinarias,
así como una posible anemia materna. Hasta hace poco,
a todas las pacientes, tanto diabéticas como no diabéticas,
se les recomendaba la ingesta de 1mgr de ácido fólico
desde los 3 meses antes de la gestación, pero el Ministerio
de Salud determinó que toda la harina debe ser enriquecida
con ácido fólico, así que ya no es necesario.
Hasta ahora no conozco a ninguna diabética en etapa
fértil que no consuma hidratos de carbono provenientes
de esa fuente.
-¿Qué riesgos evita una diabética al
estar bien compensada?
-Los controles periódicos con el obstetra y con el
diabetólogo más el buen control metabólico
evitan en las pacientes diabéticas situaciones como:
muerte fetal «in útero», parto prematuro,
desnutrición fetal intrauterina, sufrimiento fetal
agudo durante el trabajo de parto, muerte neonatal por la
prematurez, así como las alteraciones metabólicas
del hijo de la madre diabética, que pueden presentar
hipoglicemia, hipocalcinemia e hiperbilirrubinemia. La paciente
diabética embarazada, además de los riesgos
ya descritos, tiene mayor posibilidad de desarrollar pre eclampsia
-enfermedad hipertensiva del embarazo- y de tener una pielonefritis
aguda o infección renal severa. También, el
embarazo puede empeorar la retinopatía diabética,
sobre todo la proliferativa, si no está tratada.
-¿Por qué es tan importante la medición
de la hemoglobina glicosilada antes y durante el embarazo?
-Lo ideal para programar un embarazo es que la paciente tenga
una hemoglobina glicosilada de 6.5%. Si tiene la HG muy alta
al comienzo del embarazo, tiene de 3 a 4 veces aumentado el
riesgo de una malformación congénita. En cambio,
generalmente no hay riesgo materno al comienzo del embarazo,
éste es sólo para el hijo. Si la HG sigue alta
durante el embarazo significa que hay un mal manejo de las
glicemias y por lo tanto están aumentados todos los
riesgos mencionados en la pregunta anterior.
-¿Qué es lo más importante que debe tener
en cuenta una diabética que piensa embarazarse?
-Que el embarazo en una paciente pregestacional se define
como de alto riesgo y debe ser tratada en una unidad especializada
y con un equipo multidisciplinario, que cuente con diabetólogo,
obstetra, nutricionista, enfermera y otros. Yo siempre insisto
que el control de embarazo en una diabética debe empezar
ANTES de que se embarace, por lo tanto debe ser SIEMPRE planificado
y en el MEJOR momento metabólico de la futura madre.
RELAJADAS Y MATEAS
¿Y cómo se vive el embarazo planificado? ¿Es
fácil o difícil? Para empezar, la «candidata»
debe tener una hemoglobina glicosilada de 6.5%. Quien tenga
más de 7% debería esperar a bajar sus índices.
Un porcentaje perfecto tuvo Francisca Pooley Pelizzola
, porque su matrimonio con Adolfo Grohnert fue también
muy pensado: pololeó 3 años y cuando se casó
sus hemoglobinas estaban perfectas. Su marido ya le había
dicho «quiero que tengamos guagua altiro». Y así
fue:
-A la vuelta de la luna de miel estaba esperando. Como Fito
es veterinario sabe de salud, así es que me apoya en
todo. Mis dos guaguas han sido planificadas: Teresita de 3
años y medio, y Adolfito de 1 y medio.
-¿Qué es lo más complicado?
-Normalmente me mido 3 veces al día pero con el
embarazo son 6 y más. Uso multidosis, con Humalog y
Lantus. Me pincho más y el estrés de estar pendiente
cómo estoy me hace andar todo el día agotada.
También me siento más pesada; con los dos embarazos
engordé 18 kilos. En general, no cambio la alimentación
y tomo fierro y calcio como cualquier otra embarazada, nada
extra por ser diabética. Pero sí influye lo
que se necesita de insulina, que al principio es menos y luego,
más.
Su hija, Teresa, pesó 3 kilos 750, nació por
parto normal «pero le costó salir porque tenía
los hombros anchos» y el niño, Adolfo, tuvo 4
kilos 250 y llegó por cesárea: «En el
porte también influye que mi marido y yo somos grandes
y además las glicemias, que cuando están entre
200 y 300 ayudan a que la guagua crezca más».
Francisca (diabética desde los 7 años y hoy
de 29) es profesora de educación física y considera
que el ejercicio constante la ayuda a tener guaguas sin problemas:
«Me gustaría tener 2 hijos más pero los
doctores dicen ¡uno! Así es que serán
tres ».
La publicista María Jesús Lavín Holch
, diabética desde los 8 años y ahora de 30,
es un poco menos relajada que Francisca y mucho más
matea. Su hijo, Agustín de 1 año 2 meses, fue
«graficado» desde sus primeras semanas por su
papá, Bartolomé Rodillo, ingeniero civil industrial,
que usó su cerebro matemático para crear los
más variados gráficos de glicemias e insulinas.
María Jesús tiene una premisa:
-Con una hemoglobina igual o menor a 6.5%, mi médico
me da permiso para embarazarme. Soy maniática y súper
inestable, así es que pese a todo lo que me cuidé,
durante mi embarazo mi máximo de hemoglobina fue de
7.2
-¿Quieres tener más hijos?
-Sí. Estoy en trámite para quedar embarazada
antes de fin de año. Mi ideal son 2 ó 3 hijos,
pero todo depende de cómo vaya mi retinopatía.
-¿Cómo te cuidas durante los 9 meses?
-Midiéndome 10 veces al día, pre y post prandeal,
porque yo nunca he sido muy estable. En insulina, llegué
a usar el cuádruple de lo que uso normalmente. Y eso
que soy equilibrada para comer, evito las grasas. Durante
mi embarazo estuve con lenta y rápida y lo que mejor
me resultó fue ponerme el 70% de lenta al desayuno
y el otro 30% a la hora del té. Ahora estoy probando
con Lantus y Humalog para ver si me cambio definitivamente.
-¿Qué fue lo que más cambió con
tu maternidad?
-Definitivamente, las prioridades. Si mi guagua tiene cólico,
reflujo y yo hipoglicemia, ¿qué hago? Mi instinto
es atender primero a la guagua, o si tiene hambre darle pecho
y, mientras o después, buscar algo para comer yo. Mi
hijo depende de mí y hay doble trabajo: por él
y por mí.
Futuras madres, ya lo saben: serán ¡dos! las
preocupaciones. Aunque claro, felices ocupaciones...
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El ginecólogo-obstetra
Ricardo Von Mühlenbrock , formado en la Universidad de
Chile. |
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Francisca Pooley, mamá de dos niños,
quiere un tercero.
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María Jesús
Lavín, tiene un hijo y quiere esperar el segundo
antes de fin de año.
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