| |
 |
|
 |
 |
 |
 |
|
|
La belleza creada en el quirófano |
Por
Olga Araya Céspedes.
Fotografías: Archivo de imágenes Clínica
Héctor Valdés. |
Si tengo diabetes,
¿puedo operarme la nariz, dejar de ser plana, eliminar
unas arrugas o hacerme cintura? Sí y no. Aquí
les explicamos quienes son buenos candidatos para entrar a
pabellón y quienes deberían abstenerse. |
Héctor
Valdés , cirujano plástico chileno que se especializó
en Brasil y que opera la mitad de año en Chile y la
otra mitad en España, nos explica cuál es el
punto de partida para una persona con diabetes:
-Nosotros pedimos un informe del médico tratante. De
esta forma conocemos la historia del paciente y así
también el diabetólogo o endocrinólogo
da su autorización para el procedimiento. Luego, le
solicitamos los exámenes clásicos para todos
los pacientes, más la hemoglobina glicosilada que no
debe superar el 7 por ciento, y comprobamos que no existan
alteraciones en la microcirculación.
Si los estudios indican que no tendrá problemas para
someterse a la cirugía, las alternativas más
solicitadas son:
• En la cara: una de las fórmulas
más usadas en la actualidad es el mini-lifting, donde,
con unas pequeñas incisiones, se remodela una pequeña
zona, como el contorno de ojos. El lifting completo, que incluye
hasta el cuello, sigue siendo el gran aliado a la hora del
rejuvenecimiento total. La rinoplastía, que da una
nueva forma a la nariz, es una de las cirugías estéticas
más pedidas. Muchos hombres quieren la liposucción
de papada y el implante de pelo. En las mujeres, sigue siendo
común el relleno de labios.
• En el cuerpo: la mamoplastía
de aumento, que se logra con implantes de silicona, es el
sueño de muchas jóvenes que salen del colegio
y también de mujeres a las que la lactancia les jugó
una mala pasada. Y en menor grado de peticiones está
la mamoplastía reductiva, que consiste en achicar,
levantar y tonificar la zona. Y el procedimiento estrella
corporal es la lipoescultura que rehace prácticamente
todas las zonas conflictivas: torso, brazos, cintura, abdomen,
caderas, glúteos. Y en estos últimos es posible
lograr un redondez de garota brasileña gracias a implantes
de silicona muy parecidos a los que se usan en las mamas.
La liposucción, que es extraer la grasa corporal, puede
ser hasta un proceso ambulatorio si la zona a corregir requiere
sacar hasta 300 cc. Sobre eso, y sobre todo si hablamos de
litros, la hospitalización y el reposo posterior son
imprescindibles.
El especialista considera que las pacientes diabéticas
que han optado por las cirugías plásticas y
reparadoras son conscientes de que requieren controles adicionales.
-Una persona diabética puede presentar una descompensación
por el procedimiento quirúrgico si no se han tomado
las debidas precauciones. También es posible que desarrolle
con más facilidad una infección o que tenga
un retraso en la cicatrización, lo que aumenta los
riesgos adicionales. Pero si cuidamos cada detalle de la cirugía
estética, queda muy bien hecha, igual que en cualquier
persona que no presente esta condición. Yo he operado
algunos diabéticos tipo 2, que controlan bien sus glicemias,
y no han presentado problema alguno.
-¿Y qué pasa con los tipo 1?
-Con mayor razón hay que tener un cuidado especial.
Como señalé, es importante evaluar si su microcirculación
está en niveles normales. Porque en Chile es una alteración
frecuente. El problema del diabético no es sólo
el azúcar que tiene y ha tenido en su sangre, una información
que entrega la hemoglobila glicosilada, sino el grado de compromiso
de su microcirculación: es obvio que no sólo
sus niveles de glicemia van a determinar el grado de daño
o el estado que puede tener un diabético.
Junto a Héctor Valdés trabaja el
médico anestesiólogo Marcos Silberman, especializado
en Estados Unidos y España:
-En Chile, afortunadamente, los pacientes tienen una muy
buena relación con su médico tratante y generalmente
mantienen durante años ese vínculo. Eso es muy
bueno porque el diabetólogo conoce todo el historial
de su paciente y puede darnos indicaciones muy precisas sobre
el comportamiento de la persona que se someterá a cirugía
y de esta forma evitar que se desestabilice. Además,
debemos conocer de antemano si hay complicaciones renales
o periféricas provocadas por su diabetes. Si el paciente
las ha tenido hay que valorar, de acuerdo al grado de la patología,
si es posible realizar la intervención. Hay ocasiones
en que no se debe someter al paciente a una cirugía
estética pues por su estado, podría derivar
a complicaciones serias, como necrosis severa. En cambio,
si está bien evaluado, la operación es factible.
-¿De qué forma el paciente se puede
dar cuenta que su circulación sanguínea no es
óptima?
-Hay varios síntomas: a muchos se les enfrían
las manos; en pies y piernas tienen parestesias, que es falta
de sensibilidad o de sentir que las extremidades están
dormidas; o algesia, que implica dolor. Eso indica que hay
microcirculación comprometida o alteraciones de las
terminaciones nerviosas. Así también una circulación
deficiente altera los mecanismos de defensa y el cuerpo desarrolla
infecciones con mayor facilidad.
-Hay cirugías que suman, con prótesis,
y otras que restan, como la liposucción, ¿Es
más peligroso sacar que poner?
-Bien realizadas, ninguna debería ocasionar problemas.
Tan sólo que como las diabéticas son más
propensas a las infecciones, deberán tomar antibióticos
por un tiempo mayor. Y una vez que el implante mamario está
colocado y las heridas cicatrizadas, su futuro será
igual a la de una paciente no diabética. Y después
de una liposucción cualquier paciente va a desarrollar
hematomas, así que en los diabéticos recomendamos,
en especial, un cuidadoso masaje de drenaje linfático
post operatorio.
Héctor Valdés resume su forma de
trabajo ante un diabético:
-La diferencia con otros pacientes es que en el pre operatorio
somos más rígidos y que en el post operatorio
se extreman los cuidados. Así también, es obvio
que mientras menos cirugías se hagan en un mismo momento,
menos riesgo se corre. Hay que evaluar la magnitud de procedimiento
para saber si es necesario realizarlo en forma parcelada:
por ejemplo, en vez de un lifting completo, se puede hacer
en una primera instancia un minilifting en la zona de los
ojos y después un lifting de cuello. El efecto rejuvenecedor
será igualmente notorio y con menores riesgos que la
intervención total del rostro.
-Usted opera en Chile y en España, ¿hay
diferencias entre lo que le piden aquí y allá?
-Está todo tan globalizado que los cánones
de belleza son los mismos. El gusto por la estética
se ha internacionalizado absolutamente.
Es un hecho que la cirugía estética se masifica
porque su público queda contento. Sinceramente, ¿a
quién no le gusta sentirse lindo?
|

|
|
|
Con
nuestro sitio web colaboran: |
|
|